
La recuperación del servicio eléctrico avanza de manera gradual en Cuba, luego de que el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) sufriera su octava desconexión total en lo que va de 2026.
El apagón nacional se produjo el viernes 18 de septiembre y dejó sin electricidad a más de nueve millones de personas. De acuerdo con la información difundida por la empresa estatal Unión Eléctrica, el colapso estuvo relacionado con una avería en una línea de transmisión de 220 kilovoltios que conecta Matanzas con Cienfuegos, lo que provocó una descompensación general del sistema.
Tras la caída del SEN, las autoridades iniciaron un proceso de recuperación escalonada, mediante la activación progresiva de unidades generadoras y la reconexión de diferentes circuitos.
La estrategia contempla dar prioridad a los servicios considerados críticos para la población. Entre ellos se encuentran los hospitales, las plantas de bombeo de agua potable y los centros de comunicaciones, mientras se continúa trabajando para ampliar el suministro hacia otras zonas.
En La Habana, el restablecimiento ya había permitido recuperar el servicio para una parte de los clientes. La Unión Eléctrica informó que el suministro había sido restituido al 18,2 % de los clientes de la capital, mientras que 38 de los 45 hospitales de la ciudad ya contaban nuevamente con electricidad.
La recuperación del sistema requiere un proceso técnico gradual para evitar nuevas sobrecargas o una nueva desconexión general. Las autoridades deben sincronizar progresivamente las unidades de generación y conectar las diferentes cargas hasta conseguir que el sistema alcance nuevamente un nivel estable de funcionamiento.
El proceso puede prolongarse debido a las condiciones que atraviesa actualmente el sistema energético cubano. La isla enfrenta una situación de déficit de generación y combustible que ha provocado interrupciones frecuentes del servicio durante los últimos años.
La Unión Eléctrica explicó que la recuperación comienza con fuentes capaces de energizar zonas pequeñas y posteriormente permite incorporar otras unidades de generación de mayor capacidad.
Las autoridades mantienen el proceso de reconexión por regiones mientras se evalúan las condiciones de la red y se incorporan nuevas unidades al sistema.
El apagón constituye la octava caída total del SEN registrada durante 2026, en un contexto marcado por interrupciones eléctricas recurrentes y dificultades para garantizar una generación suficiente para cubrir la demanda nacional.
Mientras continúan las labores de recuperación, el restablecimiento de los servicios esenciales permanece entre las principales prioridades de las autoridades cubanas, que buscan estabilizar progresivamente la red y devolver el suministro eléctrico al mayor número posible de usuarios.
