sábado, septiembre 26

Chef Carlos Medina cuestiona proceso de licitación del INABIE para el almuerzo escolar

Santo Domingo.– El chef profesional Carlos Medina cuestionó el proceso de licitación realizado por el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) para el suministro del almuerzo escolar, luego de que su propuesta fuera rechazada pese a asegurar que cumplió con los requerimientos técnicos y obtuvo una alta puntuación durante la evaluación.

Medina, quien cuenta con más de 20 años de experiencia en el sector gastronómico, expuso sus cuestionamientos durante su participación en el programa radial Esto No es Radio, donde explicó las condiciones y la inversión que, según indicó, deben asumir los participantes interesados en convertirse en suplidores del programa de alimentación escolar.

El chef señaló que la instalación de una cocina que cumpla con las condiciones establecidas en los procesos de contratación puede representar una inversión de entre RD$8 millones y RD$10 millones. Dentro de los requerimientos mencionó espacios adecuados para almacenamiento, cuartos fríos, sistemas de manejo de grasa, tinacos y equipos industriales especializados.

Entre los equipos que citó se encuentran campanas de extracción, marmitas y sartenes industriales, cuyos costos pueden alcanzar cientos de miles de pesos e incluso superar el millón de pesos, dependiendo de sus características.

Medina también explicó que los participantes deben contar con vehículos para transportar las raciones y demostrar capacidad financiera para sostener las operaciones durante el período previo al pago de los servicios.

Según su explicación, los suplidores deben presentar documentación bancaria que permita demostrar su capacidad para afrontar los costos operativos, tomando en cuenta que los pagos pueden producirse después de transcurridos varios meses de iniciado el servicio.

Uno de los principales cuestionamientos planteados por Medina está relacionado con la evaluación de su propia propuesta. El chef aseguró que recibió una calificación de 10 sobre 10 durante la inspección física y que posteriormente alcanzó una puntuación final de entre 90 y 92 puntos.

Sin embargo, sostuvo que su oferta terminó siendo descartada debido a un error mecanográfico detectado en una póliza de seguro. Medina afirmó que el documento podía ser corregido o subsanado y que tanto la aseguradora como el proceso administrativo contemplaban esa posibilidad.

Los cuestionamientos del chef se producen en medio de un debate público más amplio sobre la reciente licitación del INABIE y la adjudicación de contratos para suplir raciones de almuerzo a centros educativos.

El proceso ha generado reclamos de suplidores que quedaron fuera de las adjudicaciones y que cuestionan diferentes aspectos de la evaluación. El INABIE, por su parte, ha defendido el procedimiento y ha explicado que en la licitación participaron 2,644 oferentes, de los cuales 1,729 resultaron adjudicados.

La institución ha señalado que la evaluación tomó en cuenta criterios legales, financieros y técnicos. De acuerdo con la explicación ofrecida por el organismo, la parte técnica podía representar hasta 80 puntos, mientras que los restantes 20 estaban vinculados con la distancia entre las cocinas de los suplidores y los centros educativos que recibirían las raciones.

El INABIE también informó que las adjudicaciones fueron distribuidas mediante un sistema digital, tomando como referencia las puntuaciones obtenidas por los participantes y los criterios establecidos previamente en las bases del proceso.

Otro de los puntos que ha generado cuestionamientos públicos es la adjudicación de contratos millonarios a jóvenes empresarios de Azua para ofrecer almuerzos escolares en San Pedro de Macorís.

Los jóvenes beneficiados han defendido públicamente su participación y han rechazado señalamientos sobre posibles vínculos políticos o familiares. También explicaron que utilizaron recursos propios, familiares y financiamiento para estructurar sus operaciones.

El director ejecutivo del INABIE, Rafael Adolfo Pérez de León, ha sostenido que la edad de los participantes no constituye un impedimento para convertirse en suplidores del Estado, siempre que cumplan con los requisitos establecidos.

El funcionario también explicó que los contratos no implican el desembolso inmediato de la totalidad de los montos adjudicados, sino que los pagos se realizan conforme los suplidores entregan las raciones y presentan las evidencias correspondientes.

En medio de la controversia, diferentes sectores han pedido mayor claridad sobre los procesos de contratación y los mecanismos utilizados para garantizar que los proveedores seleccionados tengan la capacidad necesaria para cumplir con el suministro de alimentos a los estudiantes.

La Confederación Dominicana de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa también reconoció recientemente la existencia de debilidades en los procesos de contratación del INABIE, aunque defendió el derecho de empresas de reciente creación a participar en las licitaciones públicas cuando cumplan con las condiciones establecidas.

El debate continúa mientras persisten los reclamos de suplidores que no fueron seleccionados y las autoridades defienden los criterios utilizados para realizar las adjudicaciones.

Hasta el momento, los cuestionamientos expuestos por Medina y otros sectores forman parte de una controversia pública sobre el proceso de contratación, por lo que cualquier eventual irregularidad deberá ser determinada por las autoridades competentes a partir de la documentación y las investigaciones correspondientes.

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