
Santo Domingo.– Al menos 50 ciudadanos dominicanos habrían viajado a Rusia para incorporarse como combatientes en el conflicto entre Rusia y Ucrania, de acuerdo con información ofrecida por el Comité Dominicano de los Derechos Humanos (CDDH), que ha dado seguimiento a casos de nacionales reclutados para participar en la guerra.
Carlos Manuel Sánchez Díaz, coordinador del CDDH, afirmó que la organización tiene información sobre un grupo de dominicanos que habría viajado entre junio y agosto de 2026 con conocimiento de que serían incorporados a actividades militares en territorio ruso. Según su versión, algunos de estos ciudadanos habrían firmado contratos antes de viajar.
El señalamiento se produce en medio de denuncias más amplias sobre redes que estarían utilizando las redes sociales para captar ciudadanos latinoamericanos mediante ofertas de empleo en Rusia. En algunos casos, las organizaciones de derechos humanos y familiares de afectados sostienen que las personas habrían sido engañadas con promesas laborales y posteriormente vinculadas al servicio militar.
El diputado por La Romana Carlos de Pérez también denunció recientemente un supuesto esquema de reclutamiento de jóvenes dominicanos. El legislador afirmó que tiene documentados al menos tres casos de ciudadanos de esa provincia y que maneja información sobre otros dominicanos que ya se encontrarían en Rusia.
Según la denuncia del legislador, algunos jóvenes habrían viajado luego de recibir ofertas de trabajo y, una vez en territorio ruso, presuntamente habrían enfrentado situaciones relacionadas con la retención de sus documentos personales y su posterior traslado hacia zonas vinculadas al conflicto.
Uno de los casos que ha llamado la atención recientemente es el de Juan Carlos Ávila Espaillat, un dominicano de 28 años que, de acuerdo con publicaciones difundidas en sus propias redes sociales, se encuentra integrado a las fuerzas rusas.
Familiares del joven aseguraron que inicialmente les comunicó que viajaría a Rusia para trabajar como soldador, pero posteriormente descubrieron mediante publicaciones en redes sociales que estaba vinculado al Ejército ruso. Documentos atribuidos al Ministerio de Defensa de Rusia señalan que habría firmado un contrato de servicio activo por un año.
El caso de Ávila Espaillat se suma a las advertencias formuladas por organizaciones de derechos humanos sobre la vulnerabilidad de personas que buscan oportunidades laborales fuera del país y que podrían terminar involucradas en actividades militares.
Una investigación publicada por Diario Libre documentó además la existencia de anuncios en redes sociales que presentan supuestas oportunidades laborales en Rusia y que, después de establecer contacto con los interesados, pueden conducir hacia procesos relacionados con la incorporación a las fuerzas armadas rusas. El medio aclaró que no pudo determinar si una de las agencias identificadas mantiene algún vínculo oficial con el Gobierno ruso o con contratistas autorizados.
Las denuncias también han generado llamados para que las autoridades dominicanas investiguen posibles redes de captación y determinen si existe alguna estructura dedicada al traslado de ciudadanos hacia zonas de conflicto bajo engaño o mediante ofertas laborales.
El Comité Dominicano de los Derechos Humanos y familiares de personas afectadas ya habían solicitado una investigación judicial por posibles delitos relacionados con trata de personas y tráfico ilícito de nacionales, luego de recibir denuncias sobre dominicanos que habrían sido captados mediante falsas ofertas de empleo.
El fenómeno no se limita a República Dominicana. Diferentes países latinoamericanos han registrado casos de ciudadanos que viajaron a Rusia o Ucrania y terminaron involucrados en el conflicto. Las circunstancias varían entre cada caso y no todos los ciudadanos habrían sido reclutados bajo las mismas condiciones.
Ante esta situación, las denuncias buscan establecer cuántos dominicanos se encuentran actualmente en territorio ruso, bajo qué circunstancias viajaron, qué tipo de contratos firmaron y si tenían conocimiento previo de que podrían ser enviados a participar directamente en actividades militares.
Hasta el momento, las cifras divulgadas por organizaciones y funcionarios corresponden a denuncias e investigaciones en curso, por lo que la cantidad exacta de dominicanos involucrados y las circunstancias particulares de cada caso deberán ser determinadas por las autoridades correspondientes.
El caso mantiene la atención sobre los mecanismos utilizados para captar ciudadanos extranjeros en medio de la guerra entre Rusia y Ucrania y sobre los riesgos que enfrentan personas que aceptan ofertas laborales en zonas vinculadas al conflicto.
