sábado, septiembre 26

La alimentación juega un papel importante en el estado nutricional de los pacientes con cáncer

Especialistas destacan la importancia de mantener una adecuada nutrición durante las distintas etapas de la enfermedad y el tratamiento oncológico

El estado nutricional de los pacientes con cáncer puede experimentar cambios importantes desde el momento en que se presenta el cuadro clínico inicial y durante las diferentes etapas de atención de la enfermedad. La pérdida involuntaria de peso constituye una de las manifestaciones que puede acompañar a estos pacientes y que requiere atención dentro de su manejo integral.

De acuerdo con información del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, dependiente de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), entre el 30 % y el 85 % de las personas con cáncer han sido reportadas como desnutridas en diferentes estudios. La institución señala que la situación nutricional puede verse afectada por la propia enfermedad y por factores asociados al tratamiento.

La desnutrición en pacientes oncológicos no representa únicamente una disminución del peso corporal. También puede tener consecuencias sobre la tolerancia a los tratamientos, el estado general del paciente y su calidad de vida. Según el Instituto Nacional del Cáncer, esta condición puede aumentar los efectos tóxicos, reducir la calidad de vida y estar relacionada con entre el 10 % y el 20 % de las muertes de pacientes con cáncer.

Ante esta realidad, la alimentación adquiere una importancia particular dentro del cuidado de las personas que enfrentan la enfermedad. Sin embargo, las necesidades nutricionales pueden variar considerablemente dependiendo del tipo de cáncer, el tratamiento recibido, el estado general del paciente y otras condiciones individuales.

En declaraciones ofrecidas a Listín Diario, el nutriólogo Sócrates Jones sostiene que la alimentación de los pacientes oncológicos debe basarse, en la medida de lo posible, en alimentos naturales. El especialista plantea eliminar de la dieta los azúcares de todo tipo, las grasas, las frituras, la piel de animales y los alimentos ultraprocesados.

Jones también cuestiona el consumo habitual de productos ultraprocesados y afirma que estos contienen numerosos factores que considera relacionados con procesos cancerígenos. Sus declaraciones forman parte de una conversación más amplia sobre la importancia de la alimentación durante el tratamiento y la recuperación de los pacientes con cáncer.

La nutrición oncológica, no obstante, debe adaptarse a las necesidades particulares de cada persona. Durante el tratamiento pueden presentarse dificultades para comer, pérdida del apetito, cambios en el gusto y el olfato, náuseas u otras condiciones que pueden dificultar que el paciente mantenga una alimentación adecuada.

Por esa razón, la evaluación del estado nutricional y el seguimiento por profesionales de la salud forman parte de los aspectos que deben considerarse durante la atención integral. Una alimentación adecuada puede contribuir a mantener el estado nutricional y afrontar mejor las distintas etapas del proceso, siempre de acuerdo con las necesidades y recomendaciones establecidas para cada paciente.

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