
El hermano de la princesa asegura en sus memorias que el entonces príncipe de Gales defendió que Guillermo y Harry participaran en el cortejo fúnebre de su madre
El rey Carlos III habría dicho al conde Spencer, pocos días después de la muerte de Diana de Gales en 1997, que la gente pronto olvidaría a la princesa, de acuerdo con un relato incluido en las memorias de Charles Spencer, hermano menor de Diana.
La revelación forma parte del libro “Swan Song: Diana, My Sister”, una obra en la que Spencer repasa distintos episodios de la vida de su hermana, su matrimonio con el entonces príncipe Carlos y las circunstancias que rodearon las semanas posteriores a su muerte. El contenido del libro fue adelantado por el diario británico Daily Mail.
Uno de los episodios relatados por Spencer está relacionado con la participación de los hijos de Diana en el cortejo fúnebre celebrado el 6 de septiembre de 1997. Según el relato del conde, el entonces príncipe de Gales insistió en que sus hijos, Guillermo y Harry, caminaran detrás del féretro de su madre durante la ceremonia.
En aquel momento, Guillermo tenía 15 años y Harry apenas 12. Spencer sostiene que se opuso a que los menores fueran expuestos a una situación de enorme impacto público, pues consideraba que Diana probablemente no habría querido que sus hijos atravesaran de esa manera una experiencia tan dolorosa y observada por millones de personas.
La disputa habría tenido lugar en los días posteriores a la muerte de Diana, cuando la familia real británica enfrentaba una enorme presión pública y debía organizar los detalles del funeral. La princesa había fallecido el 31 de agosto de 1997 en París, después de resultar gravemente herida en un accidente automovilístico ocurrido en el túnel del Pont de l’Alma.
El funeral de Diana se convirtió en uno de los acontecimientos más vistos de la historia reciente de la monarquía británica. La presencia de sus dos hijos en el recorrido detrás del féretro fue una de las imágenes más recordadas de aquella jornada y generó durante años debates sobre si era apropiado que dos menores participaran en un acto público de esas características.
De acuerdo con Spencer, la decisión no fue sencilla para la familia y estuvo marcada por distintas posiciones sobre la manera en que Guillermo y Harry debían afrontar públicamente la muerte de su madre. El hermano de Diana sostiene que tenía reservas respecto a la exposición de los adolescentes, mientras que Carlos consideraba que debían formar parte del cortejo.
El supuesto comentario sobre que la gente pronto olvidaría a Diana constituye otro de los pasajes controvertidos incluidos en las memorias. Se trata del relato de Spencer sobre una conversación privada ocurrida en un momento de gran tensión emocional, por lo que el contenido representa su versión de los acontecimientos.
El libro también aborda la relación entre Diana y Carlos y presenta la interpretación de Spencer sobre el matrimonio de ambos, que terminó en una separación ampliamente conocida y posteriormente en un divorcio. El autor afirma que uno de los propósitos de sus memorias es cuestionar lo que considera versiones falsas o distorsionadas sobre la vida de su hermana.
La publicación vuelve a poner bajo atención algunos de los episodios más sensibles relacionados con Diana, cuya muerte provocó una reacción internacional y transformó durante un período la relación entre la monarquía británica y la opinión pública.
Las memorias de Charles Spencer ofrecen, en ese sentido, una perspectiva personal sobre acontecimientos que marcaron a la familia real durante una de sus etapas más difíciles. Los relatos contenidos en la obra corresponden a la versión y los recuerdos del hermano de Diana sobre aquellos acontecimientos y han generado interés por las nuevas afirmaciones sobre las semanas posteriores a la muerte de la princesa.
