
El cantante de Villa Altagracia comenzó profesionalmente en 1982 y, tras pasar por Los Hijos del Rey, regresó un año después a El Equipo
La historia de Sergio Vargas en el merengue comenzó mucho antes de convertirse en una de las figuras más reconocidas de este género. El cantante dominicano tuvo que recorrer diferentes escenarios y desempeñar diversos trabajos antes de dar sus primeros pasos profesionales en la música.
En 1982, Vargas inició profesionalmente en el canto junto a la orquesta de Dioni Fernández. Para entonces, ya había acumulado experiencias como cantante aficionado en distintos centros nocturnos, mientras también había trabajado en el corte de caña en su natal Villa Altagracia.
Su llegada a una agrupación profesional representó un paso importante en una trayectoria que posteriormente estaría marcada por su participación en algunas de las principales orquestas de la época y por su consolidación como intérprete de merengue.
Sin embargo, sus primeros años dentro de las orquestas estuvieron lejos de ser completamente estables. Apenas unos meses después de integrarse a El Equipo de Dioni Fernández, Sergio decidió marcharse y pasar a formar parte de Los Hijos del Rey.
La salida tomó por sorpresa incluso a Dioni Fernández, quien recordó de una manera particular cómo descubrió que uno de sus cantantes ya estaba actuando con otra agrupación.
“La primera vez que Sergio se fue de mi orquesta me di cuenta porque lo vi con el uniforme de El Equipo cantando en el programa Fiesta, de Teleantillas con Los Hijos del Rey”, contó Dioni.
El episodio refleja parte de la dinámica que caracterizó los primeros años de Sergio Vargas en el mundo profesional del merengue, cuando todavía se encontraba construyendo su camino dentro de las principales agrupaciones musicales.
Pero su salida de El Equipo no sería definitiva. Un año más tarde, en 1983, Sergio Vargas regresó nuevamente a la orquesta de Dioni Fernández, retomando su participación en una agrupación en la que comenzaba a ganar mayor presencia.
En esa etapa, Sergio compartió protagonismo con Charlie Rodríguez y Willie González, además del coreógrafo Juan Pachanga, formando parte de una alineación que reunía a varios artistas vinculados al ambiente del merengue dominicano.
El regreso a El Equipo marcó otro capítulo en los primeros años de una carrera que posteriormente llevaría a Sergio Vargas a convertirse en uno de los nombres destacados de la música dominicana.
Antes de alcanzar ese reconocimiento, sin embargo, el cantante había tenido que pasar por diferentes experiencias, desde sus presentaciones como aficionado y sus trabajos fuera de la música hasta sus primeras oportunidades profesionales dentro de las orquestas.
Su historia de aquellos años también muestra los movimientos y cambios que podían producirse entre las agrupaciones musicales, así como la manera en que los jóvenes intérpretes iban construyendo su trayectoria en un género que ya tenía una fuerte presencia en la cultura dominicana.
El recorrido de Sergio Vargas durante esos primeros años, incluyendo su salida hacia Los Hijos del Rey y posterior regreso a El Equipo, forma parte de los capítulos iniciales de una carrera que terminaría convirtiéndolo en una figura de referencia del merengue.
