
Santiago.– El presidente del Tribunal Constitucional (TC), Napoleón R. Estévez Lavandier, llamó a fortalecer en República Dominicana una cultura constitucional sustentada en el respeto de los principios democráticos y en una ciudadanía capaz de conocer sus derechos, cumplir sus deberes y comprender el papel de las instituciones.
El magistrado hizo el planteamiento durante la conferencia “La educación constitucional como fundamento de una ciudadanía democrática”, pronunciada en el marco de la puesta en marcha de la asignatura de Educación Constitucional en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), recinto Santiago.
Estévez Lavandier sostuvo que ninguna sociedad puede preservar plenamente sus libertades únicamente sobre la base de leyes e instituciones, por sólidas que estas sean, si sus ciudadanos no cuentan con las herramientas necesarias para comprenderlas, respetarlas y participar responsablemente en la vida democrática.
En ese sentido, consideró que el conocimiento de la Constitución debe trascender el estudio de sus artículos, títulos y capítulos. A su juicio, la educación constitucional debe proporcionar a los ciudadanos herramientas para comprender el fundamento de sus derechos, conocer los mecanismos disponibles para protegerlos e identificar las responsabilidades que acompañan su ejercicio.
El presidente del TC también destacó la importancia de que los ciudadanos conozcan el papel que desempeñan las instituciones democráticas en la vida colectiva y puedan ejercer sus derechos sin desconocer los derechos de los demás.
Durante su intervención, afirmó que República Dominicana necesita consolidar una cultura constitucional que permita a los ciudadanos asumir la Carta Magna como una herramienta para la convivencia democrática y no únicamente como un recurso al que se acude cuando sus disposiciones favorecen intereses particulares.
“Necesita ciudadanos que no invoquen la Constitución únicamente cuando favorece sus intereses particulares, sino que respeten sus principios incluso cuando protejan posiciones distintas de las propias, porque eso se llama aprender a vivir en democracia”, expresó el magistrado.
Estévez Lavandier resaltó además que la formación constitucional no debe limitarse a quienes ejercen profesiones jurídicas. Consideró que conocer la Constitución constituye una forma de alfabetización democrática necesaria para toda persona que aspire a ejercer responsablemente su ciudadanía.
El magistrado destacó la incorporación de la asignatura de Educación Constitucional en la PUCMM como un avance para la formación de ciudadanos más conscientes de sus derechos, deberes y responsabilidades dentro del sistema democrático.
La iniciativa forma parte del Proyecto de Enseñanza Constitucional en las Instituciones de Educación Superior, impulsado por el Tribunal Constitucional y el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT).
De acuerdo con las informaciones difundidas sobre el programa, 43 de las 47 instituciones de educación superior convocadas ya han incorporado esta enseñanza a sus planes de estudio, lo que representa aproximadamente el 92 % de la meta establecida.
El Tribunal Constitucional ha respaldado el proyecto mediante la elaboración de contenidos académicos, materiales para estudiantes y guías dirigidas a facilitadores. Asimismo, el programa de Formación de Formadores ha contribuido a capacitar docentes para impartir la materia.
El presidente del TC también exhortó a los estudiantes a acercarse a la Constitución no solamente como un contenido académico, sino como una guía para conocer, ejercer y proteger sus libertades y responsabilidades.
Para Estévez Lavandier, una verdadera educación constitucional debe permitir que los ciudadanos puedan identificar situaciones de injusticia, valorar las instituciones, defender sus derechos respetando los de los demás y participar de manera responsable en la vida democrática.
El llamado del magistrado coloca la educación constitucional como uno de los elementos fundamentales para fortalecer la democracia y promover una ciudadanía más informada, responsable y comprometida con el respeto al orden institucional.
