
Empresarios cuestionan el impacto de las importaciones, la caída del consumo y la pérdida de empleos, mientras el Gobierno defiende su política de apertura y desregulación
La situación de la industria argentina ha reavivado el debate sobre el modelo económico aplicado por el presidente Javier Milei. Mientras el Gobierno destaca la reducción de la inflación y la desregulación de la economía, sectores empresariales advierten sobre el deterioro de la actividad industrial y la pérdida de puestos de trabajo.
Uno de los ejemplos citados es el de la fábrica de zapatos Kioshi, que pasó de tener 120 empleados en 2023 a contar actualmente con apenas 14 trabajadores. Su propietario atribuye la situación a la debilidad del mercado interno y al incremento de las importaciones.
La Unión Industrial Argentina (UIA) reclamó medidas ante la apertura económica y señaló la pérdida de unos 90,000 empleos industriales desde agosto de 2023. Además, datos oficiales indican que la industria tenía cerca del 40 % de su capacidad sin utilizar en junio y que la producción manufacturera cayó 5 % entre junio y julio, su mayor retroceso en 16 meses.
Desde que Milei asumió en diciembre de 2023, el sector también contabiliza la desaparición de unas 30,000 empresas, según datos citados por el reporte. A esto se suman más de 240,000 empleos privados asalariados perdidos desde 2023.
El Gobierno, por su parte, defiende la apertura comercial. El ministro de Economía, Luis Caputo, argumenta que su responsabilidad es proteger los intereses de los consumidores y sostiene que los argentinos no deberían pagar precios elevados por productos nacionales cuando existen alternativas más económicas.
Aunque la inflación interanual se redujo hasta 33.8 % en julio, los industriales sostienen que el desempeño económico no puede medirse únicamente por ese indicador y reclaman atención a la actividad productiva, el empleo y el consumo.
