
Bucarest.– El Servicio de Inteligencia de Rumanía (SRI) informó este martes sobre la detención de un ciudadano ruso de 40 años, residente en territorio rumano, señalado por su presunta participación en una operación de sabotaje que habría tenido como objetivos instalaciones militares, centros de comunicaciones e infraestructuras estratégicas del país.
De acuerdo con el SRI, el ciudadano ruso permanecía bajo vigilancia desde febrero de 2026, como parte de una investigación relacionada con posibles actos de sabotaje y actividades de recopilación de información sobre objetivos considerados de interés estratégico.
Las autoridades rumanas indicaron que el sospechoso habría realizado fotografías y grabaciones de diferentes instalaciones, entre ellas centros de comunicaciones y bases militares nacionales utilizadas por países aliados de la OTAN.
La investigación también habría identificado registros audiovisuales de instalaciones pertenecientes al sistema nacional de defensa, orden público y seguridad, además de otras infraestructuras consideradas críticas para el funcionamiento del Estado.
Según la información difundida por el SRI, entre los objetivos documentados figuraban también aeronaves de carga ucranianas Antonov durante el tiempo que permanecían en territorio rumano. Las autoridades consideran que este tipo de información podía tener interés estratégico dentro de una eventual operación de sabotaje.
El servicio de inteligencia rumano señaló que los datos obtenidos durante la investigación presentan similitudes con patrones observados en otros países europeos en operaciones de sabotaje que las autoridades han vinculado a redes coordinadas por entidades de la Federación Rusa.
El SRI también indicó que el ciudadano ruso habría recibido instrucciones de un intermediario para obtener material fotográfico y audiovisual de objetivos militares y estratégicos. La institución no presentó públicamente todos los detalles de la investigación, por lo que las circunstancias exactas de la presunta operación continúan bajo análisis.
La operación fue desarrollada con la participación de varias instituciones rumanas, entre ellas la Dirección de Investigación de Delincuencia Organizada y Terrorismo (DIICOT), unidades del Ministerio del Interior, la Dirección General de Inteligencia de Defensa (DGIA) y servicios de inteligencia extranjeros colaboradores.
El SRI afirmó que las medidas adoptadas durante la investigación permitieron prevenir la ejecución de una acción de sabotaje en territorio rumano. Las autoridades continúan recopilando evidencias para establecer las responsabilidades que pudieran corresponder al detenido y determinar si existieron otras personas involucradas.
El caso se produce en un contexto de creciente preocupación en Europa por posibles operaciones de espionaje, sabotaje y otras actividades encubiertas relacionadas con la guerra entre Rusia y Ucrania. En las últimas semanas, distintos países europeos han reportado investigaciones sobre acciones que consideran vinculadas a posibles operaciones de inteligencia o sabotaje.
Rumania ocupa una posición estratégica dentro del flanco oriental de la OTAN y constituye además una ruta importante para el apoyo logístico a Ucrania, lo que convierte a determinadas instalaciones militares y de transporte en objetivos sensibles.
Por el momento, las acusaciones contra el ciudadano ruso forman parte de una investigación en curso y deberán ser sustentadas mediante las pruebas correspondientes ante las autoridades judiciales. El caso continuará bajo seguimiento mientras las instituciones rumanas determinan el alcance de las actividades que se le atribuyen.
