
El escritor y Premio Nacional de Literatura afirma que las deficiencias persisten independientemente del gobierno o ministro que dirija el Ministerio de Educación
El escritor, educador y Premio Nacional de Literatura Manuel Matos Moquete afirmó este lunes que la principal dificultad que enfrenta el sistema educativo dominicano está relacionada con la gestión administrativa y docente.
Matos Moquete definió como “deficiente” la gestión que se desarrolla dentro del sistema educativo y consideró que este problema constituye uno de los principales obstáculos para que los recursos destinados a la educación se traduzcan en mejores resultados para los estudiantes.
El escritor sostuvo que las dificultades no corresponden exclusivamente a una administración gubernamental determinada. A su juicio, las fallas se han mantenido a través del tiempo, independientemente del gobierno de turno o de la persona que ocupe la posición de ministro de Educación.
Su planteamiento apunta a un problema estructural en la manera en que se administra y desarrolla el sistema educativo dominicano. Para Matos Moquete, el país no ha conseguido establecer un modelo de gestión capaz de transformar de manera efectiva los recursos disponibles en resultados concretos y medibles en los aprendizajes.
La observación adquiere especial relevancia debido a que la educación representa una de las áreas fundamentales de la gestión pública y recibe importantes recursos destinados al funcionamiento del sistema y al desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Sin embargo, de acuerdo con el escritor, la disponibilidad de recursos por sí sola no garantiza mejores resultados. El desafío estaría relacionado con la capacidad administrativa y docente para utilizar esos recursos de manera efectiva y conseguir que tengan un impacto verificable en el desempeño de los estudiantes.
Matos Moquete puso el énfasis en la necesidad de contar con un modelo de gestión educativa que permita establecer una relación clara entre los recursos que recibe el sistema y los resultados que finalmente obtienen los estudiantes.
Desde su perspectiva, esa conexión no se ha logrado consolidar en República Dominicana. El país continúa enfrentando deficiencias que, según su planteamiento, permanecen independientemente de los cambios políticos y administrativos que se producen al frente del Ministerio de Educación.
El señalamiento también coloca la gestión docente como un componente fundamental del problema. No se trata únicamente de cómo se administran los recursos y las instituciones educativas, sino también de cómo se desarrolla el trabajo relacionado directamente con la enseñanza.
Para el educador, las dificultades acumuladas en el sistema requieren ser observadas desde una perspectiva que vaya más allá de los cambios de gobierno o de ministros. La permanencia de las mismas deficiencias, según sostuvo, evidencia la ausencia de un modelo de gestión que pueda mantenerse y producir resultados consistentes.
La crítica de Matos Moquete se concentra, por tanto, en la capacidad del sistema para convertir las inversiones y los recursos disponibles en avances verificables en el aprendizaje de los estudiantes.
Su planteamiento abre nuevamente el debate sobre la calidad de la gestión educativa y sobre la necesidad de evaluar el funcionamiento del sistema no solamente a partir de los recursos que recibe, sino también de los resultados que consigue alcanzar.
La afirmación del escritor también pone sobre la mesa la importancia de contar con mecanismos que permitan medir de manera concreta los resultados de las políticas y acciones implementadas en el sector educativo.
Según su visión, mientras no exista un modelo de gestión capaz de establecer esa relación entre inversión, administración, docencia y aprendizaje, las dificultades continuarán reproduciéndose con independencia de quién se encuentre dirigiendo el Ministerio de Educación.
Matos Moquete insistió en que las deficiencias no pueden atribuirse únicamente a una gestión específica, debido a que, según su valoración, han persistido durante diferentes administraciones y bajo distintos ministros.
Su diagnóstico plantea que uno de los principales retos de la educación dominicana es lograr que los recursos destinados al sistema tengan una expresión concreta en los aprendizajes y en los resultados obtenidos por los estudiantes.
El señalamiento vuelve a colocar la gestión administrativa y docente en el centro de la discusión sobre los desafíos de la educación dominicana, al considerar que mejorar la utilización de los recursos y fortalecer la capacidad de gestión son elementos esenciales para alcanzar resultados medibles.
Para Matos Moquete, la solución requiere superar la continuidad de las deficiencias y establecer un modelo de gestión educativa que permita evaluar con mayor claridad qué resultados está produciendo el sistema y cómo esos resultados se relacionan con los recursos destinados a la educación.
Su posición representa una crítica a la forma en que históricamente se ha abordado la problemática educativa y plantea que los cambios de autoridades, por sí solos, no han sido suficientes para resolver las dificultades que afectan al sistema.
El desafío, según el escritor y educador, consiste en lograr que la administración y la labor docente funcionen dentro de un modelo capaz de producir resultados verificables en el aprendizaje de los estudiantes, más allá de los cambios políticos o administrativos que puedan producirse en el Ministerio de Educación.
