
El presidente de la Asociación Dominicana de Restaurantes (ADERES), Giancarlo Bonarelli, reconoció que el sector gastronómico dominicano enfrenta dificultades económicas que han provocado el cierre de algunos establecimientos.
Bonarelli explicó que los restaurantes se encuentran más expuestos que otros negocios cuando atraviesan situaciones económicas adversas, debido a que son establecimientos abiertos al público y sus operaciones son más visibles.
Entre las principales dificultades que enfrenta el sector, el representante de ADERES señaló el incremento en los precios de los productos utilizados diariamente para el funcionamiento de los restaurantes.
De acuerdo con Bonarelli, muchos propietarios han optado por absorber parte de esos aumentos y sacrificar una porción de sus márgenes de ganancias con el propósito de evitar trasladar completamente el incremento de los costos a los consumidores.
Esta situación representa un desafío para los establecimientos, que deben mantener sus precios competitivos al mismo tiempo que enfrentan mayores costos de operación.
Ante este escenario, Bonarelli llamó a los negocios gastronómicos a concentrarse en aumentar sus niveles de ventas y optimizar sus costos para mejorar su capacidad de mantenerse operativos.
El representante del sector destacó la importancia de que los restaurantes busquen estrategias que les permitan enfrentar las presiones económicas sin afectar de manera significativa a sus clientes ni comprometer la sostenibilidad de sus operaciones.
