
La salida de Alejandro Fernández W. marca una nueva etapa para el organismo supervisor, que deberá mantener los avances regulatorios y responder a las transformaciones del sector
La salida de Alejandro Fernández W. de la Superintendencia de Bancos abre una nueva etapa para el principal organismo supervisor del sistema financiero dominicano, luego de seis años de gestión al frente de la institución.
El funcionario que asuma la posición tendrá entre sus principales desafíos garantizar la continuidad de los avances regulatorios alcanzados durante los últimos años y responder a un escenario financiero cada vez más marcado por la digitalización, la inteligencia artificial y la aparición de nuevos riesgos.
El reto no estará limitado a preservar la estabilidad del sistema bancario. La Superintendencia también deberá continuar fortaleciendo la protección de los usuarios financieros, ampliar los niveles de inclusión y desarrollar mecanismos más efectivos para prevenir y combatir los delitos financieros.
La transformación tecnológica del sector también plantea nuevas exigencias para la supervisión. Las entidades financieras incorporan herramientas digitales, nuevos productos y tecnologías que requieren que los organismos reguladores evolucionen al mismo ritmo para identificar posibles vulnerabilidades y responder de manera oportuna.
Durante los últimos años, la Superintendencia de Bancos ha avanzado hacia el uso de herramientas de supervisión tecnológica y modelos basados en riesgos, orientados a hacer más eficiente la vigilancia del sistema financiero.
La nueva gestión deberá mantener esa transformación y anticiparse a las amenazas que puedan surgir con la evolución del sector, al tiempo que procura preservar la confianza de los usuarios y la estabilidad del sistema financiero dominicano.
