
Nepal elevó este lunes a 903 la cifra de fallecidos y a 4,247 la de desaparecidos tras la violenta riada que azotó el pasado miércoles varias zonas del norte y centro del país.
Según el último informe difundido por las autoridades, la tragedia registrada a ambos lados de la frontera deja hasta el momento un balance total de 919 personas muertas y 4,793 que permanecen sin localizar.
Las cifras reflejan la magnitud de una emergencia que ha provocado numerosas víctimas y mantiene en marcha las labores de búsqueda y rescate.
Los equipos de emergencia continúan trabajando para localizar a las personas cuyo paradero todavía se desconoce y determinar el alcance de los daños provocados por la riada.
Las autoridades actualizan progresivamente el balance a medida que avanzan las operaciones de rescate y se obtiene información sobre las comunidades afectadas.
La violenta crecida de las aguas golpeó principalmente zonas del norte y centro de Nepal, dejando una situación de emergencia en diferentes localidades.
El elevado número de personas desaparecidas mantiene la incertidumbre sobre el impacto final de la tragedia, mientras familiares esperan información sobre sus seres queridos.
El balance conjunto de 919 fallecidos y 4,793 desaparecidos corresponde a las zonas afectadas a ambos lados de la frontera, de acuerdo con el informe de las autoridades.
Las labores de búsqueda se mantienen como una de las principales prioridades ante la posibilidad de encontrar a personas que permanecen incomunicadas o atrapadas en áreas afectadas.
Los organismos de emergencia también trabajan para atender a las comunidades que han sufrido las consecuencias de las inundaciones y las fuertes corrientes de agua.
La magnitud del desastre ha obligado a las autoridades a mantener desplegados equipos de rescate mientras continúa la evaluación de las zonas afectadas.
El número de víctimas podría continuar modificándose conforme se recuperen cuerpos y se establezca el paradero de quienes permanecen desaparecidos.
La emergencia ha generado una situación crítica para numerosas familias que todavía esperan noticias de sus allegados.
Las autoridades mantienen los operativos mientras avanzan las labores destinadas a encontrar a las personas sin localizar.
