miércoles, septiembre 2

Trump asegura que el estrecho de Ormuz está abierto y califica de “muy débil” la respuesta de Irán

El presidente estadounidense afirmó que Washington ha recuperado parte del control sobre la estratégica vía marítima, aunque el tránsito comercial todavía permanece por debajo de los niveles previos al conflicto

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el estrecho de Ormuz se encuentra actualmente abierto y afirmó que la respuesta de Irán ante las acciones estadounidenses ha sido “muy débil”.

Las declaraciones fueron realizadas el jueves durante una entrevista telefónica con Axios, publicada este viernes, en momentos en que la situación alrededor de esta estratégica vía marítima continúa siendo uno de los principales puntos de tensión del conflicto entre Estados Unidos e Irán.

Trump sostuvo que Irán no quiere que Estados Unidos vuelva a atacar y consideró que esa situación explica, a su juicio, la respuesta que ha recibido Washington.

La declaración se produce mientras las autoridades estadounidenses aseguran que durante los últimos meses sus fuerzas militares han logrado recuperar progresivamente el control de buena parte del estrecho de Ormuz, después de que los ataques iraníes y las amenazas contra embarcaciones provocaran una fuerte reducción del tráfico comercial.

El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de energía. Su ubicación, entre Irán y Omán, lo convierte en un punto estratégico para el movimiento de petróleo y otros productos energéticos provenientes del golfo Pérsico.

De acuerdo con información publicada por Axios, el tránsito de embarcaciones ha comenzado a recuperarse, aunque todavía permanece considerablemente por debajo de los niveles registrados antes del inicio del conflicto.

El medio estadounidense señala que el Ejército de Estados Unidos ha trabajado durante los últimos meses para facilitar nuevamente el paso de embarcaciones comerciales. Parte de esas operaciones estuvo relacionada con la limpieza de las rutas marítimas y la reducción de los riesgos provocados por minas y otros obstáculos.

El pasado martes, Trump afirmó que la Armada estadounidense había retirado o detonado todas las minas ubicadas en las aguas internacionales de la principal vía de navegación del estrecho. Funcionarios estadounidenses confirmaron posteriormente que la Armada había despejado la zona de separación de tráfico, conocida como TSS, que constituye una de las principales rutas de navegación entre Irán y Omán.

Este proceso ha permitido aumentar el movimiento de buques petroleros, aunque la actividad todavía no ha regresado completamente a los niveles anteriores al conflicto.

Según funcionarios estadounidenses citados por Axios, en las últimas semanas el tráfico por el canal ubicado hacia el sur habría aumentado hasta alcanzar entre 20 y 30 petroleros por noche, con un volumen estimado de entre 9 y 10 millones de barriles diarios. Sin embargo, especialistas del mercado petrolero y rastreadores de buques han expresado dudas sobre la magnitud real de esas cifras.

La situación tiene importantes implicaciones para los mercados internacionales debido al papel que desempeña el estrecho de Ormuz en el comercio energético mundial.

Durante los primeros meses del conflicto, la reducción del tránsito por la zona generó preocupación por un posible impacto significativo sobre el suministro de petróleo y los precios internacionales.

Aunque el tráfico ha comenzado a recuperarse, la situación todavía dista de ser completamente normal. Axios señala que el número de barcos que atraviesan el estrecho y el volumen de petróleo transportado continúan por debajo de los niveles anteriores a la guerra.

Además, persisten riesgos para la navegación comercial. El medio estadounidense reportó que Irán continúa realizando ataques contra embarcaciones, aunque la capacidad para alcanzar objetivos con precisión se habría visto limitada.

La reapertura progresiva del estrecho también tiene una dimensión política y militar. Lo que inicialmente fue presentado como parte de un conflicto relacionado con las capacidades nucleares y de misiles de Irán se ha convertido en una disputa más amplia por el control de una de las principales rutas energéticas del planeta.

Trump ha modificado en diferentes momentos su estrategia para intentar poner fin al conflicto. Según Axios, inicialmente planteó una campaña militar relativamente corta, posteriormente impulsó negociaciones y finalmente volvió a recurrir a la presión económica y militar después de que un acuerdo con Irán fracasara.

En las últimas semanas, además, países de la región han participado en esfuerzos destinados a facilitar una navegación más segura por el estrecho.

Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait ya se han incorporado a operaciones relacionadas con el tránsito protegido por Estados Unidos, mientras Washington espera que Arabia Saudita y Catar también participen de manera más activa.

Paralelamente, fuentes regionales citadas por Axios aseguran que Irán ha mostrado nuevamente interés en explorar posibilidades de negociación, aunque Trump ha manifestado que actualmente no está interesado en reunirse con representantes iraníes.

El presidente estadounidense ha insistido en que Teherán es quien busca alcanzar un acuerdo, mientras su administración mantiene la presión sobre el Gobierno iraní.

En este escenario, la afirmación de Trump de que el estrecho de Ormuz está abierto representa un mensaje político y estratégico importante, pero no significa que la situación haya regresado completamente a la normalidad.

El corredor marítimo permanece operativo, pero el tráfico comercial continúa por debajo de los niveles previos al conflicto y las condiciones de seguridad siguen siendo objeto de preocupación.

La reapertura parcial también podría tener efectos sobre los mercados energéticos internacionales, especialmente si el flujo de petróleo aumenta de manera sostenida durante las próximas semanas.

El conflicto entre Estados Unidos e Irán llega así a una etapa en la que el control de las rutas marítimas, el suministro energético y las posibilidades de negociación están estrechamente vinculados.

Por ahora, Trump sostiene que Estados Unidos ha logrado mejorar considerablemente su posición en el estrecho de Ormuz y que la respuesta iraní ha sido limitada.

Sin embargo, mientras continúen los ataques contra embarcaciones y el tránsito permanezca por debajo de los niveles normales, la situación seguirá siendo vigilada de cerca por los mercados y por los gobiernos que dependen de esta estratégica ruta energética.

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