miércoles, septiembre 2

José Ernesto Abud: Ser joven no basta para representar la renovación política

El estratega político y exalcalde de Villa Tapia, José Ernesto Abud, consideró que la juventud por sí sola no es suficiente para representar una verdadera renovación dentro de la política dominicana y planteó que las nuevas generaciones que aspiran a ocupar posiciones de responsabilidad pública deben prepararse, definir con claridad qué representan y tener una visión concreta sobre el propósito de su participación política.

Abud sostuvo que el hecho de ser joven no convierte automáticamente a una persona en representante del cambio o de la renovación política. A su juicio, la diferencia debe estar marcada por la preparación, las capacidades, los valores y la claridad con la que cada aspirante asume su proyecto dentro de la vida pública.

“Ser joven no te convierte automáticamente en renovación. La diferencia está en cómo te preparas, qué representas y para qué quieres llegar”, afirmó el estratega político durante sus declaraciones.

El planteamiento surge en momentos en que el papel de las nuevas generaciones ocupa un espacio cada vez mayor dentro del debate político dominicano. La incorporación de jóvenes a las estructuras partidarias y a distintos espacios de representación ha generado expectativas sobre la posibilidad de impulsar nuevas formas de hacer política, aunque también ha abierto discusiones sobre la preparación y experiencia necesarias para asumir responsabilidades públicas.

Para Abud, el relevo generacional no debe limitarse a sustituir rostros de mayor edad por figuras más jóvenes. Considera que una verdadera renovación implica contar con personas preparadas para asumir los desafíos de la administración pública, con capacidad para construir propuestas y con una visión definida sobre el papel que desean desempeñar dentro de la sociedad.

El exalcalde de Villa Tapia ha desarrollado parte importante de su trayectoria política desde espacios vinculados a la participación juvenil. A los 26 años llegó a dirigir ese municipio y posteriormente ocupó responsabilidades dentro de estructuras partidarias relacionadas con la juventud.

Desde esa experiencia, Abud ha defendido en diferentes ocasiones la necesidad de que los jóvenes se incorporen activamente a la política y desarrollen las herramientas necesarias para competir y ejercer funciones públicas con mayor preparación.

Su planteamiento actual apunta precisamente hacia esa necesidad de fortalecer las capacidades de quienes aspiran a convertirse en nuevos referentes políticos. En lugar de considerar la edad como el principal elemento de diferenciación, plantea que la preparación y la capacidad de generar resultados deben convertirse en factores determinantes para identificar a los nuevos liderazgos.

La discusión sobre la renovación política también está relacionada con las expectativas de una sociedad que demanda mayor eficiencia, transparencia y capacidad de respuesta por parte de quienes ocupan cargos públicos. En ese contexto, los nuevos dirigentes enfrentan el reto de demostrar que pueden traducir sus discursos de cambio en propuestas concretas y en resultados que respondan a las necesidades de la población.

Abud entiende que quienes buscan incorporarse a la política deben hacerlo con una ruta definida y con objetivos claros. Su visión parte de la necesidad de reducir la improvisación y de fomentar una participación política basada en planificación, organización y conocimiento de las realidades que afectan a las comunidades.

El estratega ha planteado además que una carrera política sostenible requiere construir una estructura y desarrollar una estrategia, más allá de la exposición pública o de la popularidad que pueda generar una candidatura. En su propuesta profesional actual destaca precisamente la importancia de establecer una ruta, fortalecer el posicionamiento, organizar equipos y ejecutar planes con seguimiento.

En ese sentido, la preparación se convierte en uno de los principales elementos de su planteamiento sobre el futuro de la política. Para Abud, los jóvenes que quieran asumir responsabilidades deben estar dispuestos a invertir tiempo en su formación y en el desarrollo de las capacidades necesarias para enfrentar los desafíos de la gestión pública.

El exalcalde también ha destacado que la experiencia práctica debe combinarse con conocimientos especializados. En su trayectoria reúne experiencia en administración municipal, participación partidaria y formación académica relacionada con el derecho administrativo y la gestión municipal.

La posición de Abud coloca nuevamente sobre la mesa el debate acerca de qué características debe tener una nueva generación de dirigentes políticos en República Dominicana. Mientras sectores de la sociedad reclaman mayor participación de los jóvenes, también existe la expectativa de que estos nuevos actores puedan demostrar capacidad para administrar, legislar, dirigir organizaciones y representar los intereses ciudadanos.

Para el dirigente, la edad debe entenderse como una oportunidad y no como un argumento suficiente para reclamar espacios de liderazgo. El verdadero desafío estaría en demostrar que existe preparación y una propuesta capaz de generar confianza.

La renovación política, bajo esta perspectiva, no depende únicamente de la llegada de nuevas personas a las estructuras de poder, sino de la capacidad de esas personas para aportar nuevas ideas, asumir responsabilidades y ofrecer soluciones diferentes a los problemas que enfrenta el país.

Abud llamó así a las nuevas generaciones a prepararse antes de asumir posiciones de liderazgo y a entender que la política requiere compromiso, disciplina y una visión de largo plazo.

Su mensaje también plantea que quienes aspiran a representar a los jóvenes deben ser capaces de conectar sus propuestas con las necesidades reales de la población y no limitarse a utilizar la juventud como principal argumento político.

La discusión adquiere especial importancia de cara al futuro político del país, en un escenario donde distintas organizaciones buscan fortalecer sus estructuras y atraer a nuevos liderazgos.

El desafío para estos nuevos actores será demostrar que pueden combinar renovación generacional con preparación, experiencia y capacidad de gestión.

Para Abud, solo de esa manera la participación de los jóvenes podrá convertirse en una transformación política efectiva y no simplemente en un cambio de rostros dentro de las estructuras tradicionales.

El estratega insistió en que la política necesita personas que sepan para qué quieren llegar a una posición de poder y que estén preparadas para asumir las responsabilidades que implica representar a la ciudadanía.

Su planteamiento deja abierta una reflexión sobre el tipo de liderazgo que demanda la República Dominicana y sobre la necesidad de que las nuevas generaciones construyan su participación política a partir de la preparación y de una visión clara de servicio público.

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