
La nueva ley permite realizar abortos después de las 24 semanas de embarazo basándose en el criterio profesional del médico, una medida que ha generado un fuerte debate
La gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, promulgó el pasado 10 de agosto una nueva legislación que modifica las reglas para los abortos realizados después de las 24 semanas de embarazo. La norma elimina las restricciones específicas que anteriormente establecían en qué circunstancias podía realizarse un procedimiento en etapas avanzadas de gestación.
Hasta ahora, los abortos después de las 24 semanas estaban permitidos únicamente bajo determinadas circunstancias, como cuando fueran necesarios para preservar la vida o la salud física o mental de la paciente o ante determinadas condiciones graves o letales del feto. La nueva legislación sustituye ese marco por una disposición que establece que el aborto puede realizarse después de las 24 semanas basándose en el juicio profesional del médico.
La modificación convierte a Massachusetts en uno de los estados de Estados Unidos sin un límite gestacional establecido expresamente en la legislación. De acuerdo con datos citados por Boston.com, el estado registró 99 abortos a las 24 semanas o más durante 2024.
La medida ha provocado posiciones encontradas. Sus defensores sostienen que permitirá atender complicaciones graves del embarazo sin que los médicos tengan que ajustarse a excepciones legales específicas. Los críticos, por el contrario, consideran que eliminar las restricciones anteriores reduce los controles legales sobre los procedimientos realizados en etapas avanzadas del embarazo.
Es importante aclarar que la afirmación de que Massachusetts “legalizó el aborto hasta el día del nacimiento” es una forma de describir el alcance potencial de la eliminación del límite gestacional, pero no significa que la ley establezca literalmente un derecho automático al aborto el día del nacimiento. La legislación deja la decisión en manos del criterio profesional del médico.
La nueva disposición entrará formalmente en vigor el 8 de noviembre de 2026, según el texto oficial de la ley.
El cambio vuelve a colocar a Massachusetts en el centro del debate nacional estadounidense sobre los límites legales del aborto y el papel de los médicos en las decisiones relacionadas con embarazos avanzados.
