
La riada que golpeó este miércoles el condado tibetano de Gyirong, en la frontera entre China y Nepal, generó vibraciones equivalentes a las de un terremoto de magnitud 5.1 debido a la fuerza del corrimiento de lodo, informó la televisión estatal china CCTV.
El Centro de Redes Sismológicas de China detectó el miércoles un evento sísmico de magnitud 5.1 en una zona ubicada a unos 20 kilómetros del puerto fronterizo de Gyirong, coincidiendo con el momento del desastre.
Posteriormente, el análisis de las ondas confirmó que no se trató de un terremoto tectónico, sino de un fenómeno provocado por el colapso de la superficie y el desplazamiento masivo de lodo.
