
La industria discográfica australiana prohibirá que las canciones generadas íntegramente mediante inteligencia artificial aparezcan en las listas oficiales, debido a la preocupación de que el auge de las tecnologías generativas amenace el sustento de los artistas.
La medida se tomó luego de que una versión del éxito de Madonna “Like a Prayer”, creada por un productor australiano con voces y baterías generadas por IA, permaneciera durante 16 semanas en el top 20 australiano, avivando el debate sobre el lugar de la inteligencia artificial generativa en la música.
En mayo, la canción llegó al segundo puesto en la lista de los 20 sencillos australianos de la Asociación Australiana de la Industria Discográfica (ARIA) y se mantenía en el cuarto lugar este martes.
La decisión refleja la creciente preocupación de la industria musical por el impacto de la inteligencia artificial en la creación y comercialización de canciones, así como por sus posibles efectos sobre los artistas y otros profesionales del sector.
