
El Gobierno de España aprobó la creación de una nueva oficina destinada a reconocer y reparar a víctimas de abusos sexuales ocurridos en el ámbito de la Iglesia católica.
El organismo, denominado Oficina para el Reconocimiento y la Reparación, comenzará a operar a partir del 15 de abril de 2026 y tendrá como función principal tramitar solicitudes de indemnización, especialmente en casos que ya no pueden ser juzgados por la vía penal debido a la prescripción.
Esta iniciativa surge de un acuerdo entre el Gobierno, la Iglesia, el Defensor del Pueblo y otras instituciones, estableciendo un mecanismo mixto en el que las reparaciones —económicas, simbólicas o restaurativas— serán asumidas por la propia Iglesia.
El proceso permitirá a las víctimas presentar sus solicitudes de forma electrónica, las cuales serán evaluadas por el Defensor del Pueblo, quien propondrá las medidas de reparación correspondientes. En caso de desacuerdo entre las partes, una comisión mixta intervendrá para buscar una solución.
Las autoridades destacaron que este modelo busca ofrecer justicia a personas que no pudieron acudir a tribunales, reconociendo su sufrimiento y garantizando mecanismos de reparación adecuados.
La creación de esta oficina ha sido considerada como un paso importante en el reconocimiento de las víctimas y en el fortalecimiento de la respuesta institucional ante estos casos.
