
Yu Wenming fue declarado culpable de aceptar más de 63,44 millones de yuanes en sobornos y deberá pagar además una multa de 6 millones de yuanes
Un tribunal chino condenó este viernes a 15 años de prisión a Yu Wenming, exdirector de la Administración Nacional de Medicina Tradicional China, tras determinar que aceptó sobornos por un valor superior a 63,44 millones de yuanes, equivalentes a unos 8,9 millones de dólares.
La sentencia fue dictada por el Tribunal Popular Intermedio Número 1 de Tianjin, en el norte de China, que además impuso al exfuncionario una multa de 6 millones de yuanes, aproximadamente 840.000 dólares.
El tribunal también ordenó confiscar y entregar al Estado los bienes obtenidos mediante los sobornos, así como los beneficios derivados de esas actividades.
La información sobre la sentencia fue difundida por la cadena estatal CCTV, que detalló las medidas impuestas contra el antiguo responsable de la Administración Nacional de Medicina Tradicional China.
El caso forma parte de las investigaciones y procesos judiciales relacionados con corrupción de funcionarios públicos en China, donde las autoridades han mantenido durante años una campaña contra el soborno y el abuso de poder.
La cantidad de dinero involucrada en el caso de Yu Wenming supera los 63 millones de yuanes, lo que convierte la sentencia en un proceso de relevancia debido al alto valor de los recursos involucrados.
Además de la pena de prisión, la decisión judicial busca recuperar los recursos obtenidos de manera ilícita y evitar que los beneficios derivados de los sobornos permanezcan en poder del condenado.
La multa económica y la confiscación de los bienes forman parte de las sanciones establecidas por el tribunal tras determinar la responsabilidad del exfuncionario.
Yu Wenming ocupó una posición de alto nivel dentro de la estructura encargada de la medicina tradicional china, un sector con una importante presencia dentro del sistema sanitario del país asiático.
La condena representa una nueva muestra de las medidas judiciales aplicadas por las autoridades chinas contra funcionarios acusados de utilizar sus posiciones para obtener beneficios económicos ilegales.
Con la sentencia, el tribunal estableció tanto una pena de prisión como sanciones económicas destinadas a recuperar los recursos relacionados con los actos de corrupción.
El caso pone nuevamente de manifiesto el alcance de las investigaciones contra funcionarios de alto nivel en China y las severas consecuencias judiciales que pueden enfrentar quienes sean declarados culpables de recibir sobornos.
