miércoles, septiembre 2

Harvard pagará US$53 millones por escándalo de robo y venta de restos humanos

La Universidad de Harvard acordó el pago para resolver demandas presentadas por familias cuyos seres queridos donaron sus cuerpos a la institución para fines médicos y cuyos restos fueron sustraídos y vendidos ilegalmente

La Universidad de Harvard acordó pagar US$53 millones para resolver varias demandas civiles relacionadas con el robo y la venta ilegal de restos humanos donados a su Facultad de Medicina. Un juez de Massachusetts otorgó una aprobación preliminar al acuerdo, que busca poner fin a los procesos presentados por las familias afectadas.

El escándalo involucra a Cedric Lodge, quien durante años se desempeñó como encargado de la morgue de Harvard. De acuerdo con los fiscales, entre 2018 y 2022 sustrajo partes de cadáveres donados para investigación y enseñanza, incluyendo órganos, cerebros, rostros y otras partes, que posteriormente trasladaba a su vivienda en New Hampshire para venderlas a compradores de distintos estados.

Lodge fue despedido en 2023 y posteriormente se declaró culpable de transportar restos humanos robados. En diciembre de 2025 fue condenado a ocho años de prisión, mientras que su esposa, Denise Lodge, recibió una condena de un año por su participación en el esquema. Otros compradores involucrados también se declararon culpables y fueron sentenciados.

Las familias demandaron a Harvard alegando que la institución no protegió adecuadamente los restos de sus seres queridos ni detectó las actividades de Lodge. El acuerdo contempla fondos de compensación para los afectados y personas que sufrieron angustia emocional tras conocer el caso.

Además del pago económico, Harvard Medical School se comprometió a realizar una sesión pública con las familias para reconocer que las acciones de Lodge fueron moralmente reprochables y contrarias a los estándares de la institución. También creará una beca anual para estudiantes de Medicina, en honor a las personas que donaron sus cuerpos para contribuir a la educación y la investigación médica.

El caso ha provocado un fuerte cuestionamiento sobre los controles aplicados por instituciones médicas para proteger los cuerpos donados a la ciencia y sobre la responsabilidad de garantizar que estos restos sean tratados con respeto y conforme a la voluntad de los donantes y sus familiares.

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