
La pugna surge tras una operación que valoraría la franquicia en unos US$12,500 millones
Jeanie Buss cuestionó la supuesta votación de la familia Buss para vender la participación restante en los Los Angeles Lakers, en una disputa interna que podría determinar si continúa como gobernadora de una de las franquicias más históricas de la NBA.
Los abogados de Buss calificaron la estrategia de sus hermanos como una “ruptura de confianza” y un posible incumplimiento del deber fiduciario. Además, advirtieron que cualquier intento de concretar la venta podría entrar en conflicto con órdenes judiciales emitidas anteriormente.
El enfrentamiento familiar se produce pocos días después de que Mark Walter acordara vender su participación mayoritaria en los Lakers a Bob Iger, exdirector ejecutivo de Disney, y al inversionista Josh Kushner.
La operación valoraría a la franquicia en aproximadamente US$12,500 millones, convirtiéndose en una de las transacciones de mayor valor en la historia del deporte profesional.
La disputa alrededor de la familia Buss adquiere especial relevancia debido al papel que Jeanie Buss ha desempeñado durante años en la estructura de propiedad y dirección de los Lakers.
Buss ha estado vinculada directamente con el manejo de la franquicia desde la muerte de su padre, Jerry Buss, quien durante décadas fue propietario de los Lakers y una de las figuras más importantes en la historia de la organización.
La posible venta de la participación familiar restante podría modificar el equilibrio de poder dentro de la franquicia y determinar quién tendrá capacidad para ejercer el control en el futuro.
Los abogados de Jeanie Buss sostienen que las acciones de sus hermanos podrían vulnerar obligaciones existentes y generar consecuencias legales si se intenta avanzar con la operación sin resolver previamente la disputa.
El conflicto pone nuevamente en el centro de la atención la estructura de propiedad de los Lakers justo cuando la franquicia se encuentra involucrada en una operación de valoración histórica.
La cifra de US$12,500 millones refleja además el enorme crecimiento del valor de las principales franquicias deportivas estadounidenses, particularmente de aquellas con una historia, una base de aficionados y una relevancia comercial como la de los Lakers.
Mientras continúa la disputa familiar, el futuro de Jeanie Buss dentro de la estructura de gobierno de la franquicia permanece bajo incertidumbre.
La batalla legal y corporativa podría terminar siendo determinante no solo para la familia Buss, sino también para el rumbo administrativo de una de las organizaciones más reconocidas de la NBA.
