
La epidemia supera las cifras registradas durante el brote de 2018-2019 y acumula 2,325 muertes y 4,945 casos confirmados
La epidemia de ébola declarada el pasado 15 de mayo en el este de la República Democrática del Congo (RDC) se convirtió este lunes en la segunda peor de la historia en cuanto al número de muertes y casos confirmados.
Según el último boletín publicado por el Ministerio de Comunicación congoleño, la enfermedad ha provocado hasta el momento 2,325 muertes y 4,945 contagios confirmados, cifras que ya superan las registradas durante el brote ocurrido en la misma región entre 2018 y 2019.
Aquella epidemia dejó un saldo de 2,299 fallecidos y 3,481 casos confirmados, por lo que el actual brote ha superado tanto el número de muertes como la cantidad de contagios registrados durante ese episodio.
El incremento de las cifras convierte a la actual epidemia en uno de los mayores episodios de ébola registrados hasta la fecha y vuelve a colocar a la República Democrática del Congo ante un importante desafío de salud pública.
El virus del ébola puede provocar una enfermedad grave y, en determinados casos, mortal, por lo que el control de los contagios y la atención de las personas afectadas son elementos fundamentales para contener la propagación.
Las autoridades congoleñas continúan dando seguimiento a la evolución de la epidemia y actualizando periódicamente los datos sobre contagios y fallecimientos.
La magnitud alcanzada por el brote también genera preocupación debido a la experiencia previa de la región con epidemias de ébola y a las dificultades que pueden existir para controlar la transmisión en comunidades afectadas por condiciones sanitarias y sociales complejas.
Con 4,945 casos confirmados y 2,325 muertes, el actual episodio ya ha superado los registros del brote de 2018-2019, convirtiéndose en uno de los eventos epidemiológicos más graves relacionados con el ébola.
Las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia sobre la evolución de la enfermedad, mientras continúan los esfuerzos para contener los contagios y reducir el número de víctimas.
