
Aunque la población de “ninis” disminuyó entre 2016 y 2024, las mujeres representan el 72.84 % del total, según datos de la ONE
La población joven que ni estudia ni trabaja, conocida popularmente como “ninis”, representa uno de los grupos de especial atención dentro del análisis sociodemográfico y laboral de la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
La situación de estos jóvenes genera preocupación debido a su relación con factores como la exclusión, la vulnerabilidad social y el desaprovechamiento del potencial productivo de una parte importante de la población en edad de incorporarse al sistema educativo o al mercado laboral.
De acuerdo con los datos correspondientes al período 2016-2024, el número de jóvenes en esta condición mostró una tendencia general a la reducción. La cifra pasó de 678,567 personas en 2016 a 581,248 en 2024, lo que representa una disminución de 97,319 jóvenes durante ese período.
Sin embargo, la reducción general no elimina las diferencias existentes entre hombres y mujeres. Al desagregar los datos por sexo, se observa que las mujeres continúan concentrando la mayor proporción de la población joven que no estudia ni trabaja.
Las mujeres representan el 72.84 % del total de jóvenes “ninis”, una diferencia significativa que evidencia la existencia de brechas relacionadas con el acceso a oportunidades educativas y laborales.
Este comportamiento pone de relieve la necesidad de analizar las condiciones que dificultan la incorporación de las jóvenes al sistema educativo y al mercado de trabajo, así como los factores sociales y económicos que pueden contribuir a su permanencia fuera de ambos espacios.
La situación también representa un desafío para el aprovechamiento del potencial productivo de la población joven. La incorporación de estos sectores a oportunidades de formación, capacitación y empleo puede contribuir tanto a mejorar sus condiciones de vida como a fortalecer la participación de los jóvenes en la economía nacional.
Aunque la evolución registrada entre 2016 y 2024 muestra una reducción en la cantidad total de “ninis”, la persistencia de una marcada brecha por sexo indica que todavía existen desafíos importantes que requieren atención.
Los datos de la ONE permiten observar así una realidad que va más allá de las cifras generales: mientras el número de jóvenes en esta condición ha disminuido, las desigualdades en el acceso a oportunidades continúan afectando de manera desproporcionada a las mujeres jóvenes.
