
Activistas y defensores de la privacidad se manifestaron frente al Madison Square Garden para exigir límites al uso del reconocimiento facial y de otras tecnologías destinadas a recopilar información biométrica de las personas que ingresan a establecimientos públicos y privados de Nueva York.
Los participantes cuestionaron particularmente las prácticas utilizadas en instalaciones vinculadas al Madison Square Garden, al considerar que estas herramientas pueden superar los fines de seguridad y ser empleadas para identificar o impedir el acceso de determinadas personas.
Los manifestantes reclamaron mayor transparencia sobre la recopilación y utilización de datos biométricos, así como regulaciones que garanticen la protección de la privacidad.
La protesta se suma al debate sobre el uso de tecnologías de vigilancia y el equilibrio entre las medidas de seguridad y los derechos civiles.
