
Tener agua, alimentos, documentos y herramientas para mantener el teléfono operativo puede ser clave durante las primeras horas de una emergencia
Ante un sismo o terremoto, contar con una mochila de emergencia preparada puede facilitar la respuesta durante las primeras horas posteriores al evento y ayudar a las personas a mantenerse comunicadas mientras se restablecen los servicios.
Además de elementos básicos como agua, alimentos no perecederos y documentos importantes, es necesario considerar herramientas que permitan conservar la comunicación cuando se produzca un corte de electricidad.
Mantener el teléfono celular operativo puede resultar fundamental en una situación de emergencia. A través del dispositivo es posible comunicarse con familiares, solicitar asistencia, compartir la ubicación y recibir alertas o informaciones emitidas por las autoridades.
Por esta razón, dentro de la mochila de emergencia también conviene incluir elementos que permitan mantener cargados los dispositivos electrónicos durante una interrupción prolongada del suministro eléctrico.
La preparación previa puede hacer una diferencia importante durante las primeras horas de una emergencia, especialmente cuando el acceso a servicios básicos puede verse limitado.
Contar con una mochila organizada y ubicada en un lugar de fácil acceso permite responder con mayor rapidez ante un terremoto y disponer de recursos esenciales mientras se espera la llegada de ayuda o el restablecimiento de los servicios.
