
El Parlamento de Líbano aprobó este martes un proyecto de ley para abolir la pena de muerte, convirtiendo al país en el primero de Oriente Medio en eliminar oficialmente este castigo, después de más de dos décadas sin ejecutar la pena capital.
La nueva legislación establece que los tribunales libaneses ya no podrán dictar sentencias de muerte, marcando un cambio trascendental en el sistema penal del país y en el enfoque de la justicia criminal.
De acuerdo con la normativa aprobada, los delitos cometidos antes de la entrada en vigor de la ley serán sancionados con cadena perpetua, mientras que los hechos ocurridos posteriormente recibirán penas de cadena perpetua agravada.
La decisión representa un hito para la región, donde la pena de muerte continúa vigente en la mayoría de los países de Oriente Medio, y posiciona a Líbano como el primer Estado en adoptar una reforma de esta magnitud.
Aunque el país llevaba más de veinte años sin ejecutar condenas capitales, la pena de muerte permanecía contemplada dentro de su legislación hasta la aprobación de esta reforma parlamentaria.
La medida ha sido interpretada como un paso significativo hacia la modernización del sistema judicial libanés y el fortalecimiento de los estándares en materia de derechos humanos y justicia penal.
Con esta decisión, Líbano modifica de manera definitiva el tratamiento legal de los delitos más graves y sustituye la pena capital por condenas de prisión perpetua como máxima sanción prevista por la ley.
