
Juan Jesús Vivas reclama un Centro de Internamiento de Extranjeros y un plan estatal para hacer frente a la crisis migratoria que atraviesa la ciudad
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, solicitó al Gobierno de España la adopción de medidas extraordinarias para enfrentar la crisis migratoria que atraviesa la ciudad y propuso que los migrantes que permanezcan en el territorio a la espera de su expulsión sean trasladados a un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE).
La petición se produce después de la entrada masiva de personas procedentes de Marruecos registrada a finales de julio. Aunque una parte importante regresó posteriormente a territorio marroquí, las autoridades locales aseguran que todavía permanecen miles de migrantes en Ceuta, generando presión sobre los servicios y espacios de acogida.
Vivas calificó la situación de insostenible y pidió al Ejecutivo español un plan urgente para recuperar la normalidad, además de refuerzos en áreas como Extranjería, Justicia, Policía y seguridad. También planteó establecer un mando único que permita coordinar la respuesta de las distintas instituciones.
La propuesta contempla especialmente a las personas que ingresaron de manera irregular y que, según el presidente ceutí, deberían ser expulsadas de acuerdo con los procedimientos correspondientes. En paralelo, ha solicitado medidas específicas para los menores no acompañados, cuyo número aumentó considerablemente durante la crisis.
La situación ha provocado además una fuerte movilización ciudadana. Este lunes, miles de personas salieron a las calles de Ceuta para reclamar respuestas al Gobierno español y a la Unión Europea ante la presión migratoria. La concentración fue convocada por organizaciones de distintas comunidades religiosas y asociaciones vecinales.
El Gobierno español, por su parte, sostiene que la respuesta requiere coordinación entre las administraciones y los países de origen, mientras continúa reforzando los dispositivos de seguridad y estudiando nuevas alternativas de acogida.
La crisis vuelve a colocar a Ceuta en el centro del debate migratorio europeo, entre las demandas de mayor control fronterizo y la necesidad de garantizar procedimientos y atención adecuados para quienes llegan al territorio español.
