
El presidente ruso se trasladó a Buriatia, a unos 4.500 kilómetros al este de Moscú, en medio de la guerra con Ucrania y los ataques con drones contra territorio ruso
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, viajó este lunes a la república de Buriatia, en Siberia, situada a unos 4.500 kilómetros al este de Moscú, en su tercer desplazamiento a esta región en menos de tres semanas.
El viaje se produce en medio de la guerra que Rusia mantiene con Ucrania y mientras los ataques con drones ucranianos han alcanzado en distintas ocasiones objetivos dentro del territorio ruso.
Buriatia se encuentra en el extremo oriental de Rusia, lejos de las principales zonas del conflicto y de los puntos del territorio ruso que han sido blanco de ataques con drones. El desplazamiento de Putin vuelve a poner el foco en sus actividades fuera de Moscú en un momento marcado por la continuidad de las operaciones militares y las tensiones entre ambos países.
El presidente ruso ha incrementado sus desplazamientos por distintas regiones del país en las últimas semanas. Su presencia en Siberia también permite al Kremlin proyectar actividad presidencial fuera de la capital mientras continúa la guerra y se mantienen las amenazas de ataques aéreos.
El Kremlin no ha señalado que el viaje esté directamente relacionado con la seguridad frente a los drones, aunque la ubicación de Buriatia se encuentra a miles de kilómetros de Moscú y de las zonas occidentales de Rusia más expuestas a las acciones ucranianas.
