
El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, declaró como reserva de recursos naturales renovables un total de 483,283 kilómetros cuadrados de la Amazonía colombiana, equivalentes a cerca del 42 % del territorio nacional, en una de sus últimas decisiones antes de concluir su mandato.
La medida impide la concesión de nuevos proyectos mineros y la firma de contratos para la exploración y explotación de hidrocarburos dentro del área protegida, estableciendo una restricción permanente sobre estas actividades.
La decisión llega pocas horas antes de la toma de posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella, quien ha señalado que el impulso a los sectores minero y energético será una de las prioridades de su gestión, por lo que la disposición podría influir en el rumbo de la política ambiental y económica del país.
