
Las autoridades rusas acusan al empresario de presunta colaboración con actividades terroristas y aumentan la presión sobre la plataforma digital.
Rusia declaró en búsqueda y captura a Pável Dúrov, fundador de la aplicación de mensajería Telegram, en una nueva medida que incrementa la tensión entre las autoridades del país y la plataforma tecnológica.
Según informó el Servicio Federal de Seguridad (FSB), Dúrov es acusado de presunta colaboración con actividades terroristas, bajo el artículo 205.1 del código penal ruso. El empresario actualmente reside en el extranjero.
Telegram, utilizada ampliamente por jóvenes, empresarios, medios de comunicación y sectores militares, se ha convertido en una herramienta clave de comunicación a nivel mundial, pero también ha sido objeto de cuestionamientos por parte de distintos gobiernos debido al manejo de contenidos y seguridad dentro de la plataforma.
El fundador de la aplicación ya había enfrentado una situación legal en Europa, luego de ser detenido en Francia en 2024 como parte de una investigación relacionada con posibles responsabilidades vinculadas al servicio de mensajería.
La nueva acción de Rusia coloca nuevamente a Dúrov en el centro de una disputa internacional sobre los límites entre la regulación estatal, la libertad digital y la protección de la privacidad de los usuarios.
Mientras avanzan las investigaciones, Telegram continúa operando y el caso mantiene la atención internacional por sus posibles implicaciones para el futuro de las plataformas tecnológicas.
