
El mandatario ecuatoriano enfrenta tensiones sociales, problemas económicos y una fuerte estrategia de seguridad
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, cumple su primer año de reelección en un escenario marcado por la intensificación de la lucha contra el crimen organizado, conflictos políticos internos y desafíos económicos que mantienen bajo presión a su gobierno.
Noboa, quien fue reelegido en 2025 para un mandato completo hasta 2029, ha centrado gran parte de su gestión en la denominada “guerra” contra las bandas criminales responsables del aumento de violencia registrado en el país sudamericano.
Durante el último año, el Gobierno ecuatoriano mantuvo estados de excepción, toques de queda y operaciones militares en varias provincias afectadas por el narcotráfico y el crimen organizado. En mayo de este año, las autoridades extendieron restricciones nocturnas en casi la mitad del territorio nacional para reforzar las acciones de seguridad.
La administración de Noboa también enfrentó tensiones diplomáticas y comerciales con Colombia, además de protestas sociales impulsadas por sectores indígenas y organizaciones que rechazan algunas medidas económicas y reformas propuestas por el Ejecutivo.
