
Los acusados aceptaron condenas tras admitir delitos ligados a organización criminal
Catorce jóvenes confesaron ante la Audiencia Nacional de España haber pertenecido a la banda juvenil Dominican Don’t Play (DDP), mostrando arrepentimiento por los delitos cometidos y aceptando condenas reducidas que oscilan entre un año y medio y cinco años y medio de prisión.
El juicio se desarrolla en San Fernando de Henares, en España, y forma parte de una investigación relacionada con actividades de organizaciones criminales juveniles vinculadas a violencia, tráfico ilegal y falsificación de moneda.
Según el expediente judicial, los acusados admitieron delitos de pertenencia a organización criminal y falsificación de dinero con el objetivo de obtener una rebaja en las penas inicialmente solicitadas por la Fiscalía española.
Las autoridades informaron que varios de los implicados pertenecían al llamado “coro” de Dominican Don’t Play en Seseña, Toledo, incluyendo algunos identificados como dirigentes dentro de la estructura de la pandilla.
El caso también involucra a un decimoquinto acusado para quien la Fiscalía solicita prisión permanente revisable por el asesinato de un joven ocurrido en Madrid el 5 de febrero de 2022, crimen presuntamente relacionado con rivalidades entre pandillas juveniles.
Durante el juicio, agentes policiales relataron que la víctima fue atacada con armas blancas por varios miembros de la banda mientras compartía en un parque junto a otras personas.
