
La directora de la PEPCA habló antes de que la Suprema Corte declarara extinguida la acción penal tras un acuerdo de conciliación
La directora de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA), Mirna Ortiz, expresó que el aspecto más difícil del proceso judicial que enfrentó por una querella de presunta difamación e injuria fue que esta fuera presentada por una persona a la que consideraba su amigo.
Sus declaraciones se produjeron durante la audiencia en la que la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia acogió el desistimiento de la acción presentada por el abogado Carlos Balcácer, declarando extinguida la acción penal tras un acuerdo de conciliación entre ambas partes.
Ortiz explicó que no le sorprendió verse involucrada en un proceso judicial, al entender que cualquier ciudadano puede enfrentar una acusación, pero sí le impactó el origen de la querella.
La funcionaria también destacó que el caso concluyó mediante el diálogo y el entendimiento, evitando que el conflicto continuara en los tribunales.
Con la decisión de la Suprema Corte, el proceso quedó formalmente cerrado luego del acuerdo alcanzado entre las partes.
