
El juez de la Corte de Apelación de Santiago afirmó que los ciudadanos esperan decisiones oportunas, pero también bien fundamentadas
El magistrado Aldemaro Muñiz, juez de la Corte de Apelación de Santiago, consideró que el principal reto del sistema judicial es mantener un equilibrio entre la rapidez en la resolución de los casos y la calidad de las decisiones emitidas.
Durante una entrevista, Muñiz señaló que los usuarios del sistema de justicia esperan respuestas dentro de un plazo razonable, recordando que una justicia tardía puede convertirse en una injusticia. Sin embargo, enfatizó que la celeridad no debe afectar la calidad ni la fundamentación de las sentencias.
El magistrado explicó que actualmente el Poder Judicial establece metas de productividad que requieren resolver una determinada cantidad de expedientes en tiempos específicos. En materia civil, indicó, el plazo previsto es de 90 días a partir de que el expediente queda en estado de fallo.
A su juicio, estas exigencias representan un desafío para los jueces, quienes deben cumplir con los objetivos de productividad sin descuidar el análisis jurídico que requiere cada caso.
Muñiz sostuvo que la confianza de la ciudadanía en la justicia depende tanto de la oportunidad con la que se emitan las decisiones como de la solidez de su contenido, por lo que ambos elementos deben avanzar de manera equilibrada.
