
El mercado energético reaccionó con bajas luego de una medida que incrementa las expectativas de oferta global de crudo
El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró la jornada de este lunes con una caída del 2,3 %, hasta ubicarse en 74,82 dólares por barril, en un movimiento influenciado por decisiones recientes en el plano geopolítico y energético.
La baja en los precios estuvo vinculada a la autorización otorgada por Estados Unidos para la venta de petróleo producido por Irán durante un periodo de 60 días, lo que fue interpretado por el mercado como un posible aumento en la oferta global de crudo.
Este anuncio generó presión inmediata en los mercados energéticos, provocando una respuesta negativa en los contratos de futuros del WTI.
Al término de la sesión, los contratos correspondientes al mes de julio registraron una reducción de 1,78 dólares respecto al cierre previo, reflejando el ajuste de los inversionistas ante el nuevo escenario.
Analistas del mercado señalan que este tipo de decisiones suele tener un impacto directo en la cotización del petróleo, al modificar las expectativas de suministro y demanda en el corto plazo.
Se espera que en las próximas jornadas los precios continúen mostrando volatilidad mientras el mercado asimila el alcance de la medida y su posible efecto en el equilibrio energético global.
