
El expediente señala que se habrían administrado dosis incompletas a pacientes mientras se facturaban tratamientos completos al Senasa
El Ministerio Público sostiene que los imputados en el caso de presuntas irregularidades en el Patronato Cibaeño contra el Cáncer habrían ejecutado un esquema que involucraba la administración de dosis incompletas de medicamentos de quimioterapia a pacientes oncológicos, mientras se reportaban y cobraban tratamientos completos al Seguro Nacional de Salud (Senasa).
Según la solicitud de medida de coerción, los investigados supuestamente fraccionaban un mismo frasco de medicamento para ser utilizado en dos pacientes diferentes, pese a que posteriormente se habría facturado un frasco completo por cada uno de ellos.
Las autoridades indican que este mecanismo habría permitido generar cobros duplicados por una misma dosis de medicamento, produciendo un perjuicio económico al sistema de aseguramiento de salud y levantando preocupaciones sobre la calidad de la atención brindada a los pacientes.
El caso ha generado gran atención debido a la naturaleza de los tratamientos involucrados y al impacto que este tipo de prácticas podría tener sobre personas que enfrentan enfermedades de alta complejidad, como el cáncer.
La investigación forma parte de un proceso judicial en el que el Ministerio Público busca establecer las responsabilidades correspondientes y determinar el alcance de las presuntas irregularidades cometidas dentro de la institución.
Mientras avanza el proceso, el caso reabre el debate sobre la supervisión de los recursos destinados a la salud y la necesidad de fortalecer los mecanismos de control para garantizar transparencia, eficiencia y una atención adecuada a los pacientes.
