
Santo Domingo. La organización Acción Empresarial por la Educación (Educa) advirtió que cada día de suspensión de la docencia en la República Dominicana representa un costo aproximado de RD$883 millones, una situación que, según la entidad, afecta significativamente el aprendizaje de los estudiantes y genera importantes pérdidas económicas y sociales para el país.
La organización expresó su preocupación por las constantes interrupciones del calendario escolar y señaló que la educación debe mantenerse como una prioridad nacional, al considerar que cada jornada perdida tiene consecuencias que van más allá de las aulas.
Educa indicó que la pérdida de días de clases impacta directamente el desarrollo de competencias académicas de los estudiantes, especialmente de aquellos que pertenecen a sectores más vulnerables, quienes suelen tener menos oportunidades de recuperar el tiempo de aprendizaje perdido.
La entidad también destacó que las interrupciones en la docencia generan efectos en las familias y en la productividad nacional, ya que muchos padres deben reorganizar sus actividades laborales para atender a sus hijos cuando no hay clases.
En ese sentido, Educa hizo un llamado a todos los actores del sistema educativo a redoblar los esfuerzos para garantizar el cumplimiento del calendario escolar y preservar el derecho de los estudiantes a recibir una educación continua y de calidad.
