
Las autoridades mantienen la alerta en Okinawa y Amami ante fuertes vientos, lluvias intensas y riesgo de inundaciones
Japón se encuentra en estado de vigilancia este lunes debido al impacto del tifón Jangmi, un fenómeno meteorológico que ha alterado el transporte aéreo y obligado a emitir órdenes de evacuación en varias localidades del sur del país.
Las autoridades japonesas informaron que cerca de 400 vuelos fueron cancelados como medida preventiva ante las condiciones climáticas adversas que afectan principalmente a las prefecturas de Okinawa y Amami.
De acuerdo con los reportes meteorológicos, el tifón avanza acompañado de vientos huracanados y precipitaciones intensas que podrían dejar acumulados de hasta 250 milímetros de lluvia en las próximas 24 horas, incrementando el riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra.
En la ciudad de Naha, capital de Okinawa, se registraron ráfagas de viento de hasta 119 kilómetros por hora durante la mañana, lo que ha complicado las operaciones de transporte y las actividades cotidianas de los residentes.
Ante la amenaza del fenómeno, las autoridades locales activaron protocolos de emergencia y exhortaron a la población a permanecer atenta a los boletines oficiales y a cumplir las instrucciones de evacuación cuando sea necesario.
Japón es uno de los países más expuestos al impacto de tifones en la región del Pacífico, por lo que cuenta con sistemas de monitoreo y respuesta rápida para enfrentar este tipo de eventos. Mientras Jangmi continúa su trayectoria, miles de personas permanecen bajo vigilancia preventiva para reducir riesgos y proteger vidas.
