
El Ministerio Público anunció que apelará la decisión, mientras otros imputados sí fueron enviados a juicio de fondo
La jueza del Cuarto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, Altagracia Ramírez, dictó auto de no ha lugar a favor de Gonzalo Castillo y José Ramón Peralta dentro del proceso judicial conocido como caso Calamar, concluyendo que las pruebas presentadas no justifican la apertura de un juicio de fondo en su contra.
La decisión también benefició a Daniel Guerrero Mena, Marcial Reyes y Rosa Arias, quienes quedaron desvinculados del expediente tras la evaluación realizada por el tribunal durante la fase preliminar del proceso.
En contraste, la magistrada ordenó la apertura a juicio contra Donald Guerrero, Ángel Lockward y otros imputados, al considerar que existen elementos suficientes para que sus casos sean conocidos en una etapa de fondo.
Luego de la lectura del fallo, el titular de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA), Wilson Camacho, informó que el Ministerio Público recurrirá la decisión relacionada con Castillo y Peralta, calificándola como errónea.
Camacho destacó que, aunque la mayoría de los imputados fueron enviados a juicio, el órgano acusador entiende que todos los involucrados debieron enfrentar esa etapa procesal.
La resolución marca un nuevo capítulo en el caso Calamar, uno de los expedientes de presunta corrupción administrativa más relevantes del país, cuyo desenlace continuará generando atención pública y jurídica en los próximos meses.
