
Pekín reiteró su rechazo a las sanciones y a la intervención en asuntos internos de otros países
El Gobierno de China evitó pronunciarse directamente sobre las recientes acusaciones realizadas por Estados Unidos contra el expresidente cubano Raúl Castro, en medio de nuevas tensiones diplomáticas relacionadas con Cuba y las sanciones impuestas por Washington.
Durante una conferencia de prensa, voceros del Ministerio de Relaciones Exteriores chino fueron consultados sobre las medidas anunciadas por Estados Unidos contra figuras vinculadas al gobierno cubano. Sin embargo, Pekín optó por no abordar específicamente las acusaciones dirigidas a Raúl Castro.
A pesar de no entrar en detalles sobre el caso, las autoridades chinas reiteraron su postura tradicional de rechazo a las sanciones unilaterales y a cualquier tipo de intervención extranjera en asuntos internos de otros Estados, posición que China mantiene frecuentemente respecto a Cuba y otros aliados internacionales.
La situación surge luego de que Washington anunciara nuevas restricciones y acusaciones relacionadas con temas de derechos humanos y acciones políticas atribuidas a figuras históricas del gobierno cubano, incluyendo al exmandatario Raúl Castro.
China y Cuba mantienen relaciones diplomáticas y económicas cercanas desde hace décadas. Pekín se ha convertido en uno de los principales aliados comerciales y políticos de La Habana, especialmente en medio de las dificultades económicas y las sanciones que enfrenta la isla caribeña.
