
El Gobierno de España ha decidido cerrar su espacio aéreo a los vuelos militares de Estados Unidos vinculados a la ofensiva contra Irán, en una medida que intensifica la tensión diplomática entre ambos países.
La decisión, confirmada por autoridades españolas, prohíbe el paso de aeronaves militares relacionadas directa o indirectamente con las operaciones en Oriente Medio, incluso si estas parten desde bases en terceros países como Reino Unido o Francia.
Este movimiento se suma a una postura previa del gobierno español, que ya había rechazado el uso de bases militares en su territorio —como Rota y Morón— para operaciones ofensivas contra Irán, marcando una clara posición de no participación en el conflicto.
Las autoridades han reiterado que la medida responde al respeto del derecho internacional, considerando que la ofensiva liderada por Estados Unidos e Israel no cuenta con el respaldo de organismos como la ONU o la OTAN.
Además, España mantiene excepciones únicamente para situaciones de emergencia, dejando claro que no permitirá ningún tipo de colaboración militar activa en esta guerra.
Esta decisión ha obligado a las fuerzas estadounidenses a modificar sus rutas y estrategias logísticas, utilizando otras bases en Europa para continuar sus operaciones.
El cierre del espacio aéreo refleja el firme posicionamiento del presidente Pedro Sánchez, quien ha sido uno de los líderes europeos más críticos de la ofensiva contra Irán, aumentando así la presión internacional y las tensiones geopolíticas en medio de un conflicto que sigue escalando.
